Cinco cosas que aprender de Mamá

 

Claudia Tremblay Estudio

El otro día, mi Madre me confesó que no creía haberme inspirado lo suficiente ni haberme transmitido todo lo que le gustaría. Lo cual me dejó pensativa. Y he resuelto dedicarle este post a ella que, como siempre, será de las primeras en leerme.


Supongo que todo el mundo tiene conflictos de cualquier tipo con su madre. En mi caso, tenemos personalidades muy diferentes. Pero en muchas ocasiones se nos olvida que, en contra de la figura casi divina que representan los padres en la infancia, en realidad son humanos. Y como humanos, tienen sus fallos, sus gustos, sus sueños, sus imperfecciones. Y los tuyos pueden ser diferentes. ¡Eso no quiere decir que no te hayan transmitido nada!

madre-hijas

La primera vez que viví sola fue a los veintiún años, a miles de kilómetros de casa. Y juro que oía los consejos de mis padres cuando iba a hacer cosas. De cómo cocinar ciertos alimentos, llevar la casa o consejos de la vida en general. Literalmente, me guiaban en mi día a día.
He decir que he tenido la suerte de tener como Madre a una persona excepcional, excéntrica en el buen sentido, crítica, culta y totalmente fuera de la norma. Eso es lo que ha hecho de mí la persona que soy ahora mismo. Me ha transmitido, claro, muchas cosas. pero las resumo en las siguientes:

 

1. Creatividad

Si me gusta la moda, en parte ella me lo ha inculcado, lo crea o no. No, ella odia seguir modas. Ella las crea para sí misma, y eso es lo que me ha transmitido. Hace su propia ropa y fabrica su propio estilo, único. No se rige por nada externo… Suele decir que está desligada de la moda, pero yo creo que es lo contrario. Está desligada del consumismo, pero crear tu propio estilo y tu propia ropa es totalmente moda. A la gente puede gustarle o no, pero de lo que no pueden acusarla es de no ser fiel a sí misma. Su estilo es totalmente ella, pensado por ella, y para ella.

via pinterest

2. Amor por la naturaleza

Hay ciertas cosas que quizás habría aprendido de adulta, pero he tenido el gusto de que me críen con ellas desde niña. Una cierta conciencia ecológica, un respeto por el entorno en la medida que cada uno pueda es sin duda; algo fundamental que Mamá me ha transmitido. Además de hábitos personales lo más saludables posibles. Y ahora aquí estoy, comiendo ecológico todo lo que me permite el presupuesto; comprando toallitas desmaquillantes reutilizables y fabricando mi propio detergente en casa, usando cargadores solares… En definitiva, teniendo una casa lo más “verde” posible y cuidándome de forma natural.

 

Claudia Tremblay Estudio 3

 

3. Conciencia social y mirada crítica

No estoy sola en el mundo. Está lleno de injusticias. Y hay muchas personas o grupos que necesitan ser comprendidos, ayudados, amparados. No ignorados. Quizás eso me abruma, no podré combatirlas todas. Pero puedo aportar mi granito de arena. Mi interés por el diseño sostenible y la moda ecológica vienen sin duda de aquí. No a todo el mundo le han inculcado decencia y consciencia, y es una pena. Algunos, lo aprenden por sí mismos. Otros, irán por el mundo siendo malas personas, malos ciudadanos, malos amigos, malos jefes…

Por otro lado, ella es una persona poco crédula y nada manipulable. No acepta todo a la primera de cambio, se informa, investiga, sospecha… Sus opiniones responden sólo a su propia voz, al resultado de su búsqueda de la verdad.

del pinterest

4. Amor por la lectura

Dicen que los niños copian a sus padres. Mamá adora leer. A veces nos grababa programas de la tele o nos ponía películas, pero generalmente nos llevaba con ella por las tardes a la biblioteca pues necesitaba ir a devolver sus libros y coger otros nuevos. Entonces empiezas a explorar la sección infantil. En vez de poner la tele mientras comíamos, muchas veces leíamos. Bueno, puede ser algo inusual. Pero siempre era ella con su libro en todas partes, y nosotras copiándola con nuestros pequeños cuentos infantiles. En las meriendas, en el parque, en el tren, en las vacaciones… Me gustaba tanto leer que a veces me los llevaba al colegio y mi mejor amiga tenía que insistirme la pobre para que jugase con ella y dejase mi novela en los recreos.

Mami

5. Toma tus propias decisiones

Nunca, ni de más joven, me ha dicho qué hacer o dejar de hacer. Cómo vestir, cómo maquillarme, qué estudiar. Me ha intentado dar alguna guía, claro. Pero ha dejado que me encuentre a mí misma. Un error que muchas veces se comete es intentar que tus hijos sean como tú, pero no lo son. Son personas diferentes, con personalidades diferentes, y que han de tomar sus propias decisiones. No es que Mamá siempre estuviera de acuerdo con las mías (muchas veces, no). Ni que no las criticase si consideraba que eran erróneas. Pero dejaba que las tomase por mí misma.

Siempre he sido muy libre, con los pros y contras que eso pueda acarrear. No voy a llegar a los treinta dándome cuenta de que vivo una vida que han diseñado para mí como le sucede a mucha gente. Mi vida es resultado casi únicamente de mis propias decisiones, y he de decir que es un alivio. En ocasiones, me he sentido perdida. Me he sentido muy joven para decidir, incluso en alguna ocasión he pensado “ojalá alguien me hubiera impedido hacer tal, o cual”. Pero así es como he llegado a ser quien soy, y lo agradezco profundamente. Soy yo, la persona que quiero y me he forjado a mi misma en gustos, estudios… No soy lo que alguien espera o ha diseñado para mí. También, aclarando siempre que nunca he pensado en hacer cosas muy locas o ilegales o malas para mí etc… Ahí, evidentemente, Mamá sí se habría plantado. Hablo de decisiones que es sensato tomar solos aún siendo jóvenes cómo qué estudiar (pero que, aunque parezca mentira, no a todo el mundo le dejan tomar por sí mismo). La verdad, todos estamos muy perdidos en la vida al ser tan jóvenes, pero poco a poco vas encontrando lo que quieres hacer.
En resumen,
¡Gracias, Mamá! Eres única, y has hecho de mi la persona que soy ahora. 

Claudia Tremblay Estudio

 

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